Recemos por los novios que se casan hoy viernes 25 de abrilDONADORES DE SANGRE Y ORACIONES
y también oraciones por su salud

M.Ignacia y Viecente escribieron:
Abuelita Retona, Rezona y Campanera
Con esas frases se resume nuestra experiencia con la Abuelita Inés. Si bien no la conocimos tanto por problemas de "no contemporaneidad", tuvimos la suerte de compartir con ella en Huechuraba, especialmente todos los domingos en la Capilla, con la Virgen y los cojincitos para arrodillarse (donde no nos arrodillabamos precisamente...)
Rezona: obio o no? porque rezaba, porque nosotros salíamos corriendo de la capilla una vez terminada la Misa y ella se quedaba rezando arrodillada muuucho rato.
Retona: porque estaba todo el tiempo retándonos, que párese, que siéntese, que arrodíllese, que rece... Imagínense nosotros cabros chicos, hiperquinéticos, sufríamos con sus órdenes, pero aprendimos mucho de ella. Retona también porque sus máximas expresiones de cariño eran suaves cachetadas en la cara o un bastonazo...llenos de cariño. Por último, porque tocar su sagrada campanilla era un delito del que nos arrepentíamos al momento del reto...y del golpe.
Campanera: porque era ella la que nos llamaba a Misa con la campana de la capilla, la estoy viendo tirando del cordel para que los campanazos nos avisaran que la Misa estaba por empezar.
Espero que nuestros recuerdos hayan aportado en algo, fue muy lindo acordarse de la Abuelita....
Germán e Ignacia Pérez Silva
José Manuel Navarrete escribió:
La primera vez que me topé con la Abuelita Inés, fue en el Metrotren. Ella iba con dos enfermeras y se sentaron al lado mío, pero ninguno sabía quien era el otro. Yo en esa época era el pretendiente de su nieta Sofía, y en un acto de amor, esos que uno acostumbra a hacer cuando pretende conquistar a una persona, iba camino al Buin Zoo a sorprender a su nieta. La abuelita Inés iba a lo mismo que yo, en un acto de amor, esos que al parecer ella no solo hacía ocasionalmente para conquistar a alguna persona, iba al Buin Zoo sin previo aviso a sorprender a mi pretendida.
Primero llegue yo, y empezamos a recorrer el zoológico cuando al poco rato a la Sofía la llamaron por altoparlantes comunicándole que una persona la esperaba en recepción. Así que finalmente los tres, la abuelita, la Sofía y yo, mas las dos enfermeras nos pusimos recorrer el zoológico.
La abuelita Inés no paro de sonreír durante toda la visita, y a pesar que le costaba muchísimo hablar, se notaba lo feliz, y lo expresó en las pocas palabras que logró decirnos y en el hecho que no me soltó la mano en toda la tarde.
La Sofía le explicaba cada uno de los animales, de una forma muy grafica, tanto así que aunque Uds. no lo crean, un avestruz le bailaba, mientras la Sofía le correspondía el baile. Lo que mas sorprendió a la abuelita fue que entramos al laboratorio de los bichos, y se fascinaba viendo como una especie de iguana o camaleón, sacaba la lengua larga y pegajosa para atrapar los bichos que le daban.
Nos volvimos en la tarde todos juntos en el auto de la Sofía, cantando tonadas y cuecas mientras la abuelita miraba el paisaje y agitaba su pañuelo a son del canto.
José Manuel Navarrete Poblete
Marido de Sofía Arnaiz Johnson
hola: me he enterado recien q la abuela ines ha muerto.
ustedes no me conocen, pero yo si se mucho de la abuela ines ella dio una casa para un hogar de niñas y yo estube ahi keria agradeserles a todos ustedes y tambien felisitarlos xq tienen una abuela muy buena y solidaria.
yo no la conoci en persona pero estube en maipu al lado de la casa de donde ella se suponia q vivia antes.(era una casa amarilla y muy grande) yo me fui el 2006 de el hogar al cual estoy muy agradesida xq si ella no ubiese donado el lugar no estaria como estoy ahora(estudiando)si ese hogar no hubiese existido gracias a ella kisas donde estaria ahora.el hogar en donde estaba antes se llama hogar ines riesco llona maria auxiliadora.en honor aeela y el hogar se fundo hace 25 años.espero q me devuelvan el correo aunque me imagino q una familia como ustedes debe estar muy ocupada.
mis mas sentido pesame para toda la familia de la abuelita ines.
Bernardita Johnson Ll. escribió
Solo quisiera agregar un detalle sobre la mamá que me parece hoy en día, de mucha importancia. Cuando se murió el papito, en la familia NO OCURRIÓ NADA, todo siguió fluyendo como antes, no hubo ningún quiebre emocional ni nada por el estilo, porque la mamá era la columna vertebral. Por lo menos esa fue mi percepción el año 1953, cuando yo tenía 12 años. Sólo se me grabaron algunos “cambios materiales” que ocurrieron en El Carmen, como la desaparición de todos los álamos de la mesa del canal, la instalación de un bullicioso aserradero junto a la casa de los Rojas y la aparición del tío Pancho Rodríguez en escena, asesorando a Horacio.
La mamá no jugaba con nosotros ni nos ayudaba en las tareas – mal podía hacerlo en inglés – pero siempre ESTABA y creó ritos en la familia como fueron las misiones, el dulce de membrillo, el de duraznitos de San José que frotábamos con pedazos de saco, quemándonos las manos, para quitarles el pellejo, el de las naranjitas, que pelábamos raspándolas en una teja y que antes habíamos pinchado con espinas de algarrobo, el desayuno de los domingos, en el comedor, con chocolate y bizcochuelo, la campanilla que nos llamaba a las horas de comida, el rezo del Rosario después de comida, hubiera quien hubiera de visita, la carbonada de los sábados, las idas a dormir a la Mina para la luna llena de Febrero, las flores de almendro para el 7 de Julio y muchas mas.
Pienso que en una familia las costumbres, celebraciones, normas de disciplina, mantenidas inalterables en el tiempo, dan mucha seguridad y estabilidad a sus miembros. También me parece de justicia resaltar que un elemento fundamental en la solidez y continuidad de esta familia ha sido y sigue siendo EL CARMEN DE HUECHURABA, al que le debemos tanto, y que se lo debemos a Horacio Johnson Gana. Esta pertenencia forma parte importante de nuestra identidad.
Bernardita Johnson Llona
Tere Johnson escribió:
ALGUNOS RECUERDOS SOBRE MAMA:
Empiezo diciendo que tengo un sentimiento encontrado al escribir este relato: deseo transmitir tantas cosas que quedan pobres al leerlas, y por otro lado un cierto “pudor” de que una persona tan cercana como una hija escriba de su mamá. No puedo dejar de recordar que yo pasé 37 años de mi vida (desde los 20 a los 57) lejos físicamente de la mamá. Aunque muy cerca, puesto que nos escribíamos con bastante regularidad. Ella siempre aprovechaba también los viajes de alguien para mandar cartas con fotos y… el infaltable par de medias. Me conmovió cómo en el año 1967 se adelantó, sin que yo se lo recordara y me mandó el anillo de la fidelidad. Pensé escribir destacando virtudes estoy segura que con el pasar de los días me van a salir miles de más recuerdos, pongo la primera piedra:
Abnegación: jamás se quejó en este largo período de enfermedad; tenía ahogos, la kinesiología con aspiración era muy desagradable, algunos días eran 3 veces al día. Se limitaba a dejar que hicieran, abriendo mucho sus ojos, incluso sonriendo, y “aferrándose” al que estuviera allí con su mano.
Estoy segura que sufrió mucho también, sin quejas, durante la infección al ponderle la sonda, y cuando se la cambiaban que fueron por lo menos tres veces.
Yo no lo viví, pero me lo contaba por carta debió de sufrir mucho con el dolor del nervio de la cara.
Se levantaba, en mi infancia de Huechuraba, pienso que a las 5:30 para preparar desayunos, calentar el agua del baño de todos.
Desprendimiento: se despojó de todo lo material (cómo lo hizo lo saben más los que convivieron con ella esos años) y yo pienso “fue despojada” por el Señor de su independencia, movimientos, voz, comer…
Piedad: Es impresionante su amor a la Santa Misa dominical. No recuerdo un domingo en que no hubiese Misa y todo era por su esfuerzo en conseguirse sacerdotes, ir a buscarlo, etc. Recuerdo que hizo un viaje, no se donde ¿Argentina, Mendoza? Y desde allá llamó el domingo para preguntar si habían ido a buscar al sacerdote. Cómo se preocupaba que acordarnos al Cuerpo y la Sangre del Señor durante la Consagración, su amor a la campanilla para hacerlo notar. Sobre la Santa Misa recuerdo el día que se casó Cristóbal y por un malentendido literalmente la dejamos con los crespos hechos esperando en el banquito del patio de la casa de Clemente. Y su comentario mientras hablabamos desde Colina fue “menos mal que fui a Misa por la mañana”, no era precepto, y no se quejó de la espera. Era devota del Sagrado Corazón, de la pasión (durante la semana Santa se rezaba en la capilla el Vía crucis), del crucifijo, de San José y… de san Antonio.
Luego están las Misiones, con la adoración diaria del S Sacramento y la procesión con el altar que preparaba delante de la piscina y todo el camino señalado con crisantemos. El mes del S. Corazón, el mes de María, la novena del Niño, la procesión del 8 de diciembre con la Virgen en andas. Su gran amor a la Virgen del Carmen, era camarera iba los miércoles a Misa a la Catedral aun cuando no manejaba y estaba mayor, y tantos recuerdos de la procesión, ¡cómo se emocionaba! Y quería ir lo más cerca posible de la Virgen. El ultimo año 2007, debe haber pasado un frío grande. También le tenía mucha devoción a la Virgen del Perpetuo Socorro.
Merece mención especial su perseverante y extraordinaria devoción al rezo del Santo Rosario. Pienso que a todos los hijos se nos han quedado esculpidos esos rosarios rezados después de cenar, y en el verano caminando por los caminos del fundo. Alguna vez al final de su vida me comentó que por la noche, en la cama, además rezaba 3 rosarios, cuando no se podía dormir.
Caridad: en el fundo con los inquilinos, y con el servicio, siempre preocupada de los enfermos, de los hospitales y especialmente de instruirlos en la doctrina. Del vestido, en las misiones vestía a los de la primera Comunión, compraba una pieza de genero y traía una costurera, teniendo pocos medios, se las arreglaba con la plata que sacaba de la venta de la uva, pienso. Los desayunos con chocolate para después de la Misa para la gente del fundo, los regalos de Navidad que les hacía por familias, ¡con qué ilusión los compraba en la calle puente!, y hacía listas, y listas con las edades, familias etc. Yo recuerdo un año, que a nosotros nos tocó lo que sobraba de estos regalos.
Jamás la oí criticar si no era para ayudar. Era clara para decir verdades que ayudaban a las personas a comportarse mejor, especialmente en el tema de pudor, modestia en el vestir etc. Era muy amable en el trato con la gente sencilla: recuerdo que en los taxis, le preguntaba al chofer por su familia y antes de bajarse se despedía dándole la mano al taxista.
Perseveró hasta que pudo moverse, en visitar a su cuñada todas las semanas, o invitarla a la casa, con quien era sabido que no tenía ninguna afinidad y la cuñada la quería y necesitaba mucho.
Se que ayudó a bien morir por providencia divina a varios miembros de su familia, papito, mamá, hermanas, etc. Preocupándose especialmente de los Sacramentos. Cuando yo hice la Primera Comunión, el 20 de XI del 49, ese mismo día fallecía su hermana Rosa, la mamá no se movió de mi lado, ayudándome en la Acción de gracias, y pienso que le costaría no estar junto a su hermana, que la quería mucho.
Fe: tuvo y la inculcó a todos un total abandono y confianza en la voluntad de Dios, de un modo tan connatural, que nos lleva a los hermanos a tener incorporado de un modo radical jamás cuestionarnos un suceso y acontecimiento por adverso que sea como designio del querer divino. Para la mamá fue Dios lo primero en su vida de un modo radical.
Como manifestación de esta fe está el hecho de haber aceptado desde el comienzo la vocación de sus hijas. Recuerdo cuando la Lucy le manifestó el año 57, que se vendría al Opus Dei. La mamá sin pensarlo dos veces le contestó: “estás segura, mira que esto es para toda la vida” y por prudencia, la Lucy era joven y la mamá no conocía del Opus Dei mucho, se aconsejó con el Cardenal y el le dijo déjela que esto es de Dios.
Pienso que le tiene que haber costado tener tanto tiempo lejos a dos hijas, pero desde luego a mí solo me manifestó su felicidad de saber que yo estaba en Romo junto al Sto.Padre, y el Fundador, y en el corazón del Opus Dei. Se que se preocupó, generosamente de facilitar la formación en el Opus Dei de sus hijas, nueras etc. Quedandose a cargo de sus respectivas familias cuando debían estas asistir a un retiro o convivencia.
Tuvo un amor grande al Papa, conoció a Juan XXIII, Juan Pablo II, personalmente, este ultimo después de su entusiasmo por estar en primera fila, le tocó la mejilla.
Para mi lo más importante es una especial afinidad que tuvo con el Fundador del Opus Dei, San Josemaría, desde que la conoció en el año 1962. Todo se puede resumir en la frase que le dijo al verla seguir en su catequesis del año 74: “te sabes la catequesis de memoria y sin embargo me sigues en todas partes el verte es para mi como un empujón del Espíritu Santo”. Y cuando volvió de esta catequesis y me vio S. Josemaría en mi lugar de trabajo de Roma me dijo “estuve con el clan, y a tu mamá si hubiese tenido poder la hubiese llevado al Parlamento”.
Tere
Angeles Jordán escribió
Hola a todos me encanto la idea de escribir sobre la abuelita asi los bisnietos que quizas no la conocimos tanto como quisieramos podemos saber m'as sobre ella. Lo que son mis recuerdos de la abuelita Siempre alegre con una sonrisa de oreja a oreja en la cara, su infaltable cerveza y que cada vez que nos veiamos nos regalaba suflitos *unas pelotitas dulces de colores que creo que ya estan descontinuadas. Es poco... pero son mis recuerdos de infancia Espero ahber aportado. Muy Feliz año a todos!!!
Angeles Jordan














Trini





Está demás decirles y agradecerles que hayan prestado el lugar para la Llonaton, no pudo haber resultado mejor. Nos entretuvimos mucho y aprovechamos de ver a muchos familiares desconocidos que ni sabiamos que existian. Me dio mucho gusto haber visto a la tía Ines que de aspecto la encontré bastante bien.Una vez mas gracias por el lugar.Un beso para todos e incluso una infinidad que no conozco.
Tere Peñafiel
ESTIMADOS PARIENTES: AUNQUE CON MI HERMANA BERNARDITA NO PUDIMOS ASISTIR (LA MARIA VICTORIA VIVE EN MONTEVIDEO), AGRADECEMOS SINCERAMENTE QUE SE HAYAN ACORDADO DE NOSOTROS.SOMOS NIETAS DE ELENA CUEVAS LLONA Y DE ENRIQUE LARRAIN MORANDE.ES PRIMERA VEZ QUE NOS INCLUYEN EN LAS LLONATON, Y ESPERO QUE NO SEA LA ULTIMA.CARIÑOS Y GRACIAS,
JULIA LARRAIN MERINO
Tambien adhiero a las gracias a Enrique por su entusiasmo y empuje para organizar la LLONATON
Un abrazo y ....nos vemos el Sabado
Manuel J. Irarrazaval Llona
Gracias también a Enrique y los demás organizadores por el enorme esfuerzo desplegado. Espero y confío en que todo resultará un éxito!!!
Atte,
Andrés Cuevas Ossandón
(nieto de Eduardo Cuevas LLona)
Gracias Juano por las fotos, están ¡¡¡¡¡¡¡buenísimas!!!!!! Espero que las personas que tomaron fotos, las envíen para publicarlas en el BLOG
Úrsula